lunes, 16 de noviembre de 2015

Julo Cortazár - hipótesis de su muerte





Julio Cortázar no murió de cáncer ni de leucemia como se especuló, sino que falleció de sida con la desgracia que le contagió la enfermedad a su querida esposa, Carol Dunlop. Ella murió primero, dos años antes de Julio, porque aunque era muchísimo más joven, le habían quitado un riñón”.

La valiosa escritora y periodista Cristina Peri Rossi, dialogó con Clarín sobre el gran escritor argentino, a quien conoció en 1973 y fueron amigos hasta su fallecimiento y compartieron una relación sentimental.
    
“El sida no se había identificado cuando Julio lo contrajo, era una enfermedad sin nombre. Consistía en un retrovirus no identificado. Lo contrajo porque sufrió una hemorragia estomacal en agosto de 1981 cuando vivía en el sur de Francia. Lo hospitalizaron y le hicieron una transfusión de varios litros de sangre, que después se supo, en medio de un gran escándalo, que estaba contaminada”.
    


    

Julio Cortazár - tres grandes amores



 Cortázar tuvo tres mujeres, tres parejas conocidas porque también tenían que ver con la literatura. La primera de ellas, Aurora Bernárdez, fue la que más influyó en Cortázar. Hay que decir que esa influencia fue siempre benéfica para su vida y, por tanto, para su literatura. 
 Aurora Bernárdez,  la que impulsó a Cortázar a escribir esa novela que es un icono literario del llamado boom de la novela latinoamericana de los 60 del siglo pasado. Baste recordar,  RAYUELA 

 Ugné Karvelis , la había visto Julio Cortázar en las oficinas de Galllimard, en París, alguna que otra vez, su verdadero encuentro tuvo lugar en La Habana, Cuba. Ahí empezó la relación de la pareja, con una influencia en la literatura de Cortázar que se nota sobre todo en la excesiva politización de su escritura. El mayor ejemplo de esta temporada de amor ideológico, en donde Cortázar descubre del todo la Revolución Cubana y se vuelca en apoyarla, es El Libro de Manuel, un texto que quiere ser un catecismo ideológico, pero que representa un fracaso literario.


Julio Cortázar, en la tercera y última etapa de su vida, conoce a Carol Dunlop , una mujer muy joven y, por tanto, mucho más joven que él.
Dunlop consigue algo que es evidente: Cortázar, en su compañía, logra rejuvenecer su vida. Ese rejuvenecimiento se ve también en su literatura: sus relatos y cuentos de ese momentos son una vuelta a la juventud y la literatura en los textos de Cortázar en estos momentos es de exaltación de la vida, de la magia de vivir, del regreso de la gloria en las flores, como quería el poeta romántico.
Al final de su vida, ya enfermo, a Julio Cortázar le inventaron mil muertes mentirosas. Al final de su vida, para cerrar el círculo, volvió a sus cercanías con Aurora Bernárdez, que lo cuidó hasta el final, cuando apenas podía moverse y el silencio definitivo lo acechaba en su cama de hospital. Estas  mujeres tuvieron una influencia primordial en la ejecución de su literatura.